Sitges 2016


Mejor película:

Swiss Army Man (Dan Kwan, Daniel Scheinert, 2016)


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Mi ganadora:

The Neon Demon (Nicolas Winding Refn, 2016)


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Otras:

Under the Shadow (Babak Anvari, 2016)


Hardcore Henry (Ilya Naishuller, 2015)


Tenemos la carne (Emiliano Rocha Minter, 2016)


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La doncella (The Handmaiden) (Park Chan-wook, 2016)


La autopsia de Jane Doe (André Øvredal, 2016)


Train to Busan (Yeon Sang-ho, 2016)


Crudo (Julia Ducournau, 2016)


Voyage of Time: Life's Journey (Terrence Malick, 2016)


Melanie. The Girl With All the Gifts (Colm McCarthy, 2016)


Equals (Drake Doremus, 2015)


Dog Eat Dog (Paul Schrader, 2016)


Pet (Carles Torrens, 2016)


Headshot (Kimo Stamboel, Timo Tjahjanto, 2016)


Psycho Raman (Anurag Kashyap, 2016)


Somnia. Dentro de tus sueños (Mike Flanagan, 2016)


The Wailing (Na Hong-jin, 2016)


In a Valley of Violence (Ti West, 2016)


Proyecto Lázaro (Mateo Gil, 2016)


La próxima piel (Isaki Lacuesta, Isa Campo, 2016)


Operation Avalanche (Matt Johnson, 2016)


Rupture (Steven Shainberg, 2016)


Blair Witch (Adam Wingard, 2016)


Colossal (Nacho Vigalondo, 2016)


Un monstruo viene a verme (J. A. Bayona, 2016)


Prevenge (Alice Lowe, 2016)


La región salvaje (Amat Escalante, 2016)


Gantz: O (Yasushi Kawamura, 2016)


Miruthan (Shakti Soundar Rajan, 2016)


The Age of Shadows (Kim Jee-woon, 2016)


Artist of Fasting (Masao Adachi, 2016)


Mientras ellas duermen (Wayne Wang, 2016)


The Lure (Agnieszka Smoczynska, 2015)


Are We Not Cats (Xander Robin, 2016)


A Dragon Arrives! (Mani Haghighi, 2016)


I Am Not a Serial Killer (Billy O'Brien, 2016)


Lo chiamavano Jeeg Robot (Gabriele Mainetti, 2015)


Dearest Sister: Nong Hak (Mattie Do, 2016)


Your Name (Makoto Shinkai, 2016)


It Stains the Sands Red (Colin Minihan, 2016)




The Transfiguration (Michael O'Shea, 2016)


31 (Rob Zombie, 2016)


Midnight Special (Jeff Nichols, 2016)


The Greasy Strangler (Jim Hosking, 2016)


The Mermaid (Stephen Chow, 2016)


Creepy (Kiyoshi Kurosawa, 2016)


Ver resto de años:

SITGES 2016

4 comentarios:

Tyler Durden dijo...

Acaba de empezar el 2017 y me gustaría hacer un repaso de lo mejor del pasado festival de Sitges antes de que se me junte con el resumen de lo mejor del año pasado que, como habitualmente hago, escribiré cuando pueda ver los films que participen en los Oscar de este año.
En mi opinión, y como ya he dicho algunas veces, el festival de Sitges es el mejor festival de cine del mundo. No porque esté en España, ni por su presupuesto, ni por su trayectoria, ni por las estrellas invitadas en cada certamen, sino por la indudable calidad de su inabarcable selección de films cada año, en la línea del tipo de cine que a mí me fascina: raro, perturbador, extremo, y principalmente centrado en el terror, el fantástico y/o lo directamente grotesco.
Este 2016 ha sido un fantástico año para el cine en general, y en particular no recuerdo la última vez que hubo un Sitges tan bueno. En la foto, como siempre, he dejado un huequito (por respeto) para las películas que todavía no he tenido la oportunidad de ver (lo atareado que me tiene opositar sólo me ha permitido visualizar 20 de los 48 films que no pienso perderme, y aunque esas 20 son las 20 pelis más potentes del certamen este año, creo que algunos films que tengo pendientes, como Crudo –premio FIPRESCI en Cannes y ganadora de otros tres premios más en el festival que hoy abordamos–, Melanie. The Girl With All the Gifts, Headshot –con el prota de The Raid repartiendo estopa a dos manos–, Dog Eat Dog –lo más reciente de Schrader–, A Dragon Arrives! –bizarrada iraní– o The Transfiguration –también mejor película de la sección “Un Certain Regard” de Cannes-, quizás podrían merecerse un huequito en el top cinco, destronando así a alguna de las aquí elegidas).
Suelo añadir también la coda de que Sitges es el mejor festival del mundo… con el peor palmarés posible. Entiendo que sea difícil separar el grano de la paja entre tantas alternativas, aceptando en un acto de fe que el jurado las ve todas, pero hay algunos años que son de traca (ya he hablado alguna vez de esto, así que paso de repetirme). Sin embargo, hasta el palmarés ha sido bastante digno este año (podéis verlo aquí: http://sitgesfilmfestival.com/cas/noticies/?id=1003395).
Dicho esto, hablemos de cine:

Tyler Durden dijo...

Como hoy estoy contento voy a empezar por lo que más me ha gustado, y dejaremos lo malo para luego. Si tuviera que destacar un film por encima de todos los demás, sería THE NEON DEMON, lo nuevo de Nicolas Winding Refn (NWR para los amigos), que ganó el Premio José Luis Guarner. Esto es algo que tampoco dice mucho, porque en Sitges le ponen el culo a NWR haga la mierda que haga, pero yo, que no soy ningún talifan del director (Drive me gustó mucho pero con otros tantos muchos peros, y Only God Forgives me parece una soberana soplapollez pretenciososa), os puedo asegurar que estamos ante puro CINE. Pero, ¿qué es el cine, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul? Pues CINE son esas obras que cuando terminan te han hecho sentir que acabas de ver CINE. Y lo siento por la absurda lógica circular, y por apelar a los sentimientos por encima de la razón, pero eso, nada más (y nada menos) es CINE, y quién lo probó lo sabe (Lope de Vega dixit). Siendo más concretos, la cosa es algo así como una versión posmoderna de la Cenicienta aderezada con pequeños toques de canibalismo, necrofilia y citas sobre la belleza a lo Jep Gambardella; vamos, que resulta imposible que de ahí no salga una obra maestra.
También me flipó muchísimo SWISS ARMY MAN (justa ganadora del festival este año), y eso tiene bastante mérito porque la llevaba esperando como agua de mayo desde que vi el primer trailer con Daniel Radcliffe interpretando a un cadáver flatulento DURANTE TODA LA PELÍCULA; y digo que tiene bastante mérito porque cuando me espero mucho de una película ésta siempre tiende a defraudarme. Pero no fue así, o sí, pero muy poco. Lo que más me gustó, con diferencia, es que por culpa de la falta de imaginación de los guionistas y de todos los lugares comunes a los que nos tienen acostumbrados a nosotros los espectadores, estuve esperando hasta el final pequeñas pistas que esbozasen o permitieran intuir un poco qué había estado viendo realmente durante toda la película (¿era todo el fruto de la mente de un perturbado? ¿ensoñaciones de un naúfrago agonizante? –¡si hasta Lynch da pistas (con cuentagotas, pero da)–), y cuando la película termina como termina no te queda más que aplaudir, aunque en cierto modo te sientas frustrado al ver rotos todos los esquemas a los que se te tiene (mal)acostumbrado como espectador.
La gran sorpresa vino en forma de película de terror iraní y su nombre es UNDER THE SHADOW. SUBLIME. He leído varias críticas diseminadas por la red que la comparan con Babadook, peli de terror australiana Premio de la Crítica hace dos Sitges (Under the Shadow ha ganado en la sección Noves Visions), y creo que Under the Shadow le gana por goleada. Concretamente, en Under the Shadow funciona todo lo que a mí me chirrió en Babadook. Como peli de terror es una peli fantástica, pero es que además en esta peli EL TERROR ES UN MERO ENVOLTORIO. Under the Shadow es una crítica social al nivel del mejor Ken Loach, que denuncia el sometimiento de la mujer en la sociedad iraní mejor que otras de la talla de Persépolis. No bostecen aún, yo soy el primero que detesta el cine social que es social y nada más, porque el cine lo primero que tiene que ser es cine, y todo lo demás que traiga será un valor añadido. Pero una película nunca va a ser necesariamente buena sólo porque denuncie injusticias o trate temas que deben ser tratados. Es decir, no creo que basten las buenas intenciones. Si alguien intenta ayudar a una persona pero la acaba matando sus intenciones importan una mierda a efectos prácticos, ¿verdad? Pues lo mismo ocurre si te sale una desecho fílmico. Irónicamente, lo que sí sucede a veces en el cine es justo lo contrario: que hay películas execrables en cuanto a mensaje que son películas fantásticas (PE, El triunfo de la voluntad).

Tyler Durden dijo...

Pero Under the Shadow es una fantática película de terror en la que anida una fantástica y evidente denuncia social perfectamente integrada en la propia imaginería del género de terror, y esto es lo que la hace triplemente buena: que hay una denuncia explícita que hasta el más tonto del pueblo sería capaz de ver, pero que nunca es verbalizada por sus protagonistas, sino que nace de sus propias imágenes. La utilización visual del libro, el misil o la muñeca, o el hiyab/laberinto del final me parecen sublimes. Ojalá el cine volviera a usar la imagen para decir tantas cosas y de una forma tan clara, tal y como hizo en sus mudos inicios…
Para ir terminando con el top cinco, decir que HARDCORE HENRY es una de las mejores películas de acción que he visto en la última década. Desde The Raid, no había visto algo tan bueno dentro del género de pistolitas y hostias como panes. Conozco muy poco de lo que se hace hoy día en Rusia, pero este tal Ilya Naishuller me ha parecido una bestia parda, algo así como una especie de Michael Bay hasta las trancas de vodka y anfetaminas que impone un ritmo tan frenético a su película que consigue que los Bournes de Greengrass parezcan una peli de Yasujiro Ozu. Verla me hizo rememorar mis partidas adolescentes al Counter Strike (aunque he de confesar que era bastante costra en ese juego), con la ventaja adicional de que te quitas encima el agobio de tener que sobrevivir y puedes limitarte a tus palomitas y a dejarte llevar por el ruido y la furia. Muy muy buena.
Termino bajando un poco el listón para acoger en el top a TENEMOS LA CARNE que es el ejemplo perfecto de típica película que sólo me gusta a mí (imagino que gustará a más gente pero, personalmente, en mi día a día yo no conozco a nadie). He de decir que entra por completar el top cinco y que probablemente alguna de las películas pendientes la bajará del podio, pero, pese a sus tremendas irregularidades, una peli que incluye lo que parece ser un homenaje en plano fijo (y sostenido) a El origen del mundo de Coubert, que le roba todos los filtros rojos a Gaspar Noé (y de paso, los títulos de crédito) o que incluye, entre mil y un grotescos detalles, una felación completamente gratuita e innecesaria es muy difícil que no me guste. Carne de bobina. Un experimento total pero deliciosamente fallido que recuerda y mucho a un Jodorowsky en horas bajas, pero, qué quieren que les diga, viva el experimento por el experimento aunque en el camino explote el laboratorio, pues fue perdiéndose como Colón descubrió América. Dejo para el final este dato: fue la película de la que más gente se salió de la sala a mitad de proyección en todo el festival. Y no estamos hablando de espectadores de cine convencional, o de un festival cualquiera, estamos hablando de espectadores del festival de Sitges. En mi opinión, tampoco era para tanto.
Como no quiero eternizarme, voy a ser breve hablando sobre mediocridades y basuras. Entre las primeras, LA AUTOPSIA DE JANE DOE me pareció una más que correcta película de miedo (en ocasiones puntuales, de hecho, es verdaderamente terrorífica) pero nada más; lo cierto es que el rollo brujería/sobrenatural es algo que a mí siempre me cuesta tragar bastante, pero bueno, son cosas mías. Quizá es que simplemente esperaba algo mejor después de la muy estimable Troll Hunter. Y con Park Chan-wook me pasa lo mismo, que después de Oldboy y las otras dos pelis de su trilogía de la venganza espero mucho más de él, pero desde entonces jamás ha vuelto a alcanzar ese nivel, y LA DONCELLA es el enésimo ejemplo de ello; por suerte no es Tim Burton, es decir: todavía merece la pena ver su cine y despierta mi interés, pero ya. Añadiré que, en mi opinión, el erotismo en el cine oriental es siempre o recatado o tremendamente grotesco y extremo, no conoce el gris; en este caso, Park Chan-wook se ha quedado en el extremo blandito.

Tyler Durden dijo...

TRAIN TO BUSAN es Guerra mundial Z hecha en Corea del Sur. Y si no aplaudí a la primera, porque era una mierda, no entiendo por qué tendría que aplaudir a ésta, pese a ser un poquito mejor. Pero parece que la crítica siempre tiene que ensalzar un poquito más todo aquello que venga de algún lugar exótico. Yo creo que Corea del Sur puede darnos mucho mejor cine (de hecho, nos lo viene dando desde hace varios años). EQUALS fue mejor de lo que esperaba (matizaré que no esperaba nada de nada), pero no deja de ser la típica peli de futuros distópicos muy fríos con dos que se enamoran, y la chica encima es Kristen Stewart (que ojo, no me parece tan mala actriz en el fondo, pero no deja de ser la puta Kristen Stewart), PSYCHO RAMAN es un thriller de un oscuro negro mu negro con gente que frunce mucho el ceño y no se ríe con la profundidad a todos los niveles y la sutileza a las que Bollywood nos tiene acostumbrados (aunque debemos de agradecer que por lo menos no sea Miruthan) y SOMNIA. DENTRO DE TUS SUEÑOS bien gracias, pero no volveré a verla en la vida (eso sí, la canción de los títulos de crédito finales es un temazo).
Y tras esto pasamos al vertedero: IN A VALLEY OF VIOLENCE, chorrada de Ti West con Travolta, Ethan Hawke y un perro haciendo menos ridículo que el par de humanos mencionados; es tan memorable que una semana después de verla me la volví a poner CREYENDO QUE NO LA HABÍA VISTO. THE WAILING es pretenciosa y estúpida, la típica estupidez coreana sin pies ni cabeza que confunde el concepto de puzzle narrativo con el de caos; personalmente, en ningún momento me importó nada de lo que pasaba, cómo iba a resolverse el asunto ni qué iba a suceder con los personajes. No entiendo que haya gustado tanto, para mí es el The Assasin de este año. LA PRÓXIMA PIEL, española, esperaba mucho de ella y recibí migajas. El momento “trío” estúpido y metido con calzador a más no poder. En algunos momentos, me pareció directamente ridícula. BLAIR WITCH. Peor que la original. Para qué decir más. UN MONSTRUO A VERME, o una sobredosis de violín, pornografía emocional, la vomitiva búsqueda eterna del llanto ajeno de J.A. Bayona en su máxima expresión. MIRUTHAN, zombis en Bollywood, y NI SIQUIERA es graciosa. 31, de Rob Zombie. Ridícula, estúpida, vacía. Tremendismo que produce bostezos. Cuando una peli no la levanta ni el personaje de un enano nazi que habla español con acento argentino, es que algo estás haciendo MUY mal. Para mí Rob Zombie actualmente es el Kevin Smith del terror. Tras explotar las únicas ideas buenas que tuvieron en su vida en sus primeras obras, ahora son una pérdida de tiempo asegurada. No lo comparo Tim Burton porque el bueno de Tim al menos tardó unos años en caer en la intrascendencia más pura. MIDNIGHT SPECIAL, o la caída de Jeff Nichols. THE GREASY STRANGLER, que lo tenía todo para gustarme y no me gustó nada. CREEPY, que se pasa por el forro de los bajos el concepto del verosímil fílmico hasta el punto de que terminé viéndola saltándome partes para llegar antes al final y THE MERMAID, la película más taquillera de la historia de China y que ilustra a la perfección que jamás entenderemos a los chinos. Stephen Chow desde Dragonball Evolution está muy perdido pero en sus desvaríos se ha hecho millonario, así que qué puedo decirle yo. Y bueno, siendo honestos el momento de la comisaria me pareció bastante gracioso (el resto, infumable).
Siento las prisas del final pero ya estaba harto de escribir. ¡Eso es todo amigos! Hasta el resumen de lo mejor del 16